22.3.13

Sudo ante un croissant parisino

El reloj de enfrente marca las 08:00 AM.
Sin querer veo como uno de los inmensos croissants me mira y, lo peor de todo, se me acerca.

Sólo llevo un café en el cuerpo- absolutamente necesario para luchar contra el cansancio y no caerme de la bici - y sin embargo me da la sensación de que tiene más ganas de desayunar(me) él que yo.

-  Hola, llevo rato mirándote  y me gustaría tomarme una copa contigo- balbucea en un español tan memorizado como afrancesado.

A lo que yo, medio estrábica,  pienso-pasando primero la mirada por sus brazos de esteroides que no pueden acercarse más a su propio cuerpo- que si es cierto que lleva rato mirándome, se habrá dado cuenta de que llevo treinta y dos minutos sobre la cinta de correr y que tengo problemas para respirar y que tal vez, pero sólo tal vez, no sea el mejor momento para mantener una conversación.

Voy en bambas. Visto un pantalón de deporte. Corto. De chico. Una camiseta talla L de propaganda. Sin maquillar. Me tropiezo con mis propias ojeras.  Llevo un moño mareado y, por si alguien lo dudaba, sudo. Apuesto  a que ahora soy la cosa menos sexy de todo París.

No le contesto por miedo a que al hacerlo, ahogada,  se me escape el corazón por la boca y nos encontremos con un tremendísimo malentendido. 

Visto lo visto, el sábado noche  cuando salga a cenar, repito este mismo look. Mucho más cómodo, oiga.   Al cuerno con los tacones de vértigo y el rouge rojo-puñetazo.

2 comentarios:

  1. Una mujer sudorosa y natural... con olor corporal a lo bestia, ojerosa, y jodida...
    Debe de inspirar eso que la quieran joder.
    De todas formas, te pongas lo que te pongas todo te queda bien jodía.

    Uisss cuánto joder!!!

    Estas hormonas...

    Sonrío.

    Besos,la cosa mañanera.
    ;-)

    ResponderEliminar
  2. Te invitó a una copa... ¿de "asteroides", como decía un alumno mío? :)
    Los cruasanes suelen ser iguales en todas partes.


    Bss

    ResponderEliminar